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Humedal - Descripción completa Imprimir E-Mail
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Características generales
Humedal es el nombre general que se da a una gran diversidad de ambientes acuáticos, incluyendo lagos, lagunas, esteros, ciénagas y pantanos, entre otros. La presencia de agua es determinante en la conformación de un humedal. Los humedales pueden tener desde aguas con bajo contenido de materia orgánica y muy oxigenadas (aguas oligotróficas) hasta aguas con mucha materia orgánica y una gran población de microorganismos que se alimentan de ésta, consumiendo de paso gran parte del oxigeno disponible (aguas eutróficas). Los humedales pueden tener aguas corrientes (lóticas) o relativamente estancadas (lénticas).

La fisonomía de gran parte de los humedales es relativamente abierta, con zonas de aguas despejadas y/o una vegetación baja formada por hierbas y algunos arbustos. Una excepción la constituyen algunos bosques inundados o inundables, como los manglares, donde domina una espesa vegetación arbórea.

Los humedales suelen ser ecosistemas muy productivos, ricos en nutrientes y donde la materia orgánica se transforma con rapidez. Esto favorece el rápido crecimiento de las plantas y animales y ayuda a sustentar grandes poblaciones de las especies mejor adaptadas a estos ambientes.

Distribución en el país
Los humedales se encuentran distribuidos en forma local por todo el país. Son especialmente extensos en la región del medio y bajo Magdalena y en el bajo Atrato, donde existen en forma de grandes ciénagas. En la Orinoquía abundan los esteros con una estacionalidad muy marcada por la temporada de lluvias. En la Amazonía, tierra de grandes ríos, hay una gran variedad de lagos y madreviejas y se encuentran muy extendidas las várzeas, bosques que son inundados en forma temporal durante la temporada de aguas altas. A lo largo de las costas Caribe y Pacífica se encuentran ambientes de manglares. En la región Andina existió antiguamente una extensa red de humedales, en particular en el altiplano cundiboyacense y en el valle del río Cauca, la mayor parte de los cuales han desaparecido o han sido muy degradados por la desecación y la contaminación causados por los seres humanos.

Flora
La vegetación de los humedales incluye plantas flotantes, plantas arraigadas en el fondo del agua, hierbas de orilla como los juncos, y algunas especies de árboles y arbustos. La dominancia de los distintos tipos de plantas depende del tipo de humedal. Por ejemplo, los manglares son un tipo especial de humedal donde domina la vegetación arbórea, mientras que en algunos lagos de alta montaña predomina la vegetación sumergida.

Entre los grupos de plantas dominantes y/o más o menos exclusivos de las zonas de humedal, sobresalen las algas, los juncos (Juncaceae), las totoras (Typhaceae), algunas especies de pastos y ciperáceas, los helechos (incluyendo las especies flotantes de los géneros Azolla y Salvinia), varias Araceae, las lentejas de agua (Lemnaceae), las chiras (Potamogetonaceae), los buchones y afines (Pontederiaceae), los barbascos (Polygonum), las Hydrocharitaceae y los lirios de agua (Nymphaeaceae.) En aguas rápidas sobresale la familia Podostemonaceae.

Muchos árboles de Colombia también se encuentran adaptados a crecer en ambientes temporal o permanentemente inundados. A orillas del mar sobresalen los mangles (Rhizophora, Avicennia, Laguncularia, Conocarpus, Pelliciera.) En la costa Pacífica crecen bosques inundables dominados por nato (Mora megistosperma.) En las várzeas de la Amazonia crece una gran diversidad de especies de árboles, varios de ellos exclusivos de este tipo de ambientes. En ambientes inundables de los Llanos y la Amazonía se observan comunidades dominadas por el moriche o canangucha (Mauritia flexuosa.) Otros árboles sobresalientes de humedal son el sauce (Salix humboldtiana), que se encuentra desde climas calientes hasta fríos y el aliso (Alnus acuminata), que habita en las cordilleras de los Andes.

Fauna
La fauna de los humedales incluye animales que habitan permanentemente dentro del agua, así como otros que sólo se encuentran en contacto con ésta en forma temporal. También incluye animales que habitan sobre la vegetación emergente y en las orillas. Gran parte de los animales de los humedales presentan adaptaciones especiales para la vida en el agua; para mostrar sólo un par de ejemplos, mencionemos las agallas para respirar oxígeno disuelto que tienen los peces y muchos invertebrados y los cuerpos con forma hidrodinámica de la mayoría de animales nadadores.

Muchos insectos necesitan los ambientes de humedales, pues es en éstos donde se desarrollan sus larvas acuáticas. Y no estamos hablando sólo de los mosquitos, insectos muy conocidos por su estrecha asociación con el agua. Entre los órdenes de insectos más ligados con ambientes acuáticos se cuentan las frigáneas (Trichoptera), las moscas de las piedras (Plecoptera), los neurópteros (Neuroptera) y las libélulas (Odonata.) En los humedales también se encuentran muchos otros pequeños invertebrados, incluyendo cangrejos, una gran variedad de moluscos y gusanos acuáticos y muchas formas de vida microscópicas.

Todos estos invertebrados les sirven de alimento a los animales grandes del humedal. En los humedales de Colombia, en particular en climas calientes, habita una gran variedad de peces, siendo especialmente dominantes los órdenes Characiformes (peces “normales”, con escamas) y Siluriformes (bagres y afines.) Los anfibios son comunes en los humedales, e incluyen desde animales tan conocidos como las ranas y los sapos hasta otros que parecen una serpiente o anguila como Typhlonectes natans. Los reptiles también están bien representados con grupos como las babillas y caimanes, las tortugas y algunas serpientes acuáticas (por ejemplo Hydrops.)

Las aves son el grupo de vertebrados más evidente en la mayor parte de los humedales. Muchas aves de humedal viven forman grandes poblaciones y tienen costumbres migratorias. Algunas llegan a Colombia todos los años volando desde sitios tan lejanos como la tundra ártica y los lagos de Alaska y Canadá. También hay especies que residen todo el año, incluyendo algunas que son endémicas a determinados humedales. Entre los principales grupos de aves propias de ambientes de humedal podemos mencionar los patos (Anatidae), las garzas (Ardeidae), las cigüeñas (Ciconiidae), los ibises (Threskiornithidae), los flamencos (Phoenicopteridae), las pollas de agua (Rallidae), los zambullidores (Podicipedidae), los chorlos (Charadriidae, Scolopacidae) y las gaviotas (Laridae.)

Muchos mamíferos terrestres se acercan a los humedales para tomar agua, bañarse, refugiarse o conseguir alimento. Los humedales también albergan algunos mamíferos más o menos exclusivos de los ambientes acuáticos. Entre ellos sobresalen los manatíes (Trichechus), las nutrias (Lontra, Pteronura) y los chigüiros o capibaras (Hydrochaeris hydrochaeris.)

Gente
Desde tiempos antiguos muchos pueblos indígenas de Colombia han vivido asociados con ambientes de humedales. Los Muiscas consideraban sagradas las lagunas y según sus leyendas, los primeros seres humanos surgieron de una de ellas, la laguna de Iguaque. Ellos vivían en un ambiente lleno de lagunas y pantanos en el altiplano cundiboyacense y extraían de los humedales parte de su sustento, cazando patos, curíes y otros animales, pescando capitanes y cosechando juncos para tejer. En forma similar, otros grupos indígenas desarrollaron un estilo de vida compatible con los humedales, por ejemplo los Sinú en las ciénagas del río Magdalena y los distintos pueblos que vivieron y aún viven en la región Amazónica.

Desafortunadamente, la cultura occidental que se impuso con la llegada de los europeos a América, no tenía como elementos sagrados centrales a los humedales ni, en general, a ningún otro de los ecosistemas naturales. Ahora, los ambientes acuáticos no eran apreciados y respetados, sino que debían ser utilizados y explotados. En la mayor parte de los casos eran considerados un estorbo, un nido de malaria e infecciones que debía ser secado, para abrir paso a “saludables” potreros y áreas de cultivo.

Con todo, siempre se han mantenido comunidades de pescadores aprovechando los recursos de los distintos tipos de humedales. El agotamiento y degradación que han sufrido estos ecosistemas y la conciencia creciente de su gran importancia ecológica y económica han originado un resurgimiento de las personas que ven los humedales con aprecio y comprensión. Estas personas incluyen habitantes de las zonas de humedal, que dependen del bienestar de estos ambientes para su vida y sustento. Así como visitantes y turistas, como los observadores de aves, que encuentran en los humedales la posibilidad de apreciar el espectáculo de las grandes bandadas y migraciones de estos animales.

Conservación
Los humedales prestan grandes servicios a los seres humanos gracias a su capacidad para regular caudales, prevenir inundaciones y ser un importante hábitat y criadero de peces y otros animales comestibles. Esto sólo se ha venido a entender recientemente, luego de siglos de deterioro de los ambientes acuáticos a manos de los seres humanos.

Los mayores problemas de conservación que enfrentan los humedales hoy en día son la desecación a la que siguen siendo sometidos para abrir los terrenos para actividades agropecuarias y para la urbanización. La contaminación con agroquímicos, derrames de petróleo, basuras y aguas negras. La pesca con métodos inadecuados (transmallos, dinamita, etc.), que exterminan las poblaciones de peces. Y la cacería que ha agotado las poblaciones de tortugas, caimanes y mamíferos grandes.

De particular importancia para la conservación son los pocos humedales que persisten en la región Andina, entre ellos los del altiplano cundiboyacense y los del valle del río Cauca.

Desde 1998, Colombia hace parte de la Convención Ramsar, que es un protocolo internacional para la conservación de los humedales. Gracias al creciente interés por la conservación de estos ambientes acuáticos, varios humedales han sido designados cómo zonas protegidas. Y actualmente se está adelantando el proyecto de descontaminación del río Bogotá.
 

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