InicioFotosContáctenosLoginEnglish
SOBRE OpEPAEDUCACIÓNCURSOSPARTICIPANIÑOSCOLOMBIA NATURAL
El copetón Imprimir E-Mail
¿Qué tanto sabemos sobre una de las aves más comunes de Colombia? 
 
El copetón (Zonotrichia capensis) es muy conocido por los habitantes de campos y ciudades en las regiones montañosas de Centro y Suramérica. Esta mansa y simpática ave se ha adaptado a vivir junto a los seres humanos, incluso en las partes más pobladas de las ciudades. Esto ha hecho que sea conocida por mucha gente y que se la denomine con una gran diversidad de nombres, como son “pinche”, “chingolo” y “gorrión andino”, entre muchos otros. Aquí se dan algunos detalles conocidos y otros no tan conocidos sobre la vida de este familiar pájaro.

La vida junto al ser humano
Image

Una de las vistas naturales más frecuentes para un habitante de una ciudad, es la de un copetón saltando y picoteando en un césped en busca de alimento. Mucha gente simpatiza con estas aves y las alimenta con migas de pan y semillas para aves. Los copetones, a su vez, proveen a sus simpatizantes con buenos ratos de entretenimiento, mientras estos observan su comportamiento, actitudes y movimientos. De hecho, acostumbrados de esta manera a la vida ciudadana, los copetones pueden volverse animales “semidomésticos”.

Curiosamente, hay copetones que no están acostumbrados al ser humano y son muy tímidos ante su presencia. Estos individuos viven en las alejadas regiones montañosas formadas por los tepuyes del este de Colombia, sur de Venezuela, norte de Brasil y las Guayanas. Muchos de estos tepuyes se encuentran por completo despoblados de seres humanos y, por esto, los copetones que viven en ellos no se han acostumbrado a la presencia de estos. Estos ejemplares guardan una buena distancia de la gente y, si se intenta acercarse a ellos, huyen rápidamente, en contraste notorio con los mansos individuos que viven en las ciudades.

El canto del copetón
El canto de los copetones es uno de los primeros sonidos que despierta a los habitantes de los lugares donde estos habitan. Este canto presenta numerosas variaciones dependiendo de la región donde viven las aves, en forma muy parecida a como los seres humanos tenemos distintos acentos dependiendo del país o región de donde vengamos. Cerca a Bogotá, el canto típico son dos silbidos, uno ascendente y el otro descendente, seguidos por un corto trino o tartamudeo...una de las formas de describirlo sería algo asi como un “fiiii-fiiiuu, i-i-i-i-i-i. Los copetones emplean este canto para delimitar sus territorios. El copetón produce varios otros sonidos, entre ellos un “chip!” persistente cuando brinca por el suelo en busca de alimento. Y si se alarma con un gato, una comadreja, gavilán o algún otro depredador, empieza a emitir una rápida serie de agudas notas de alarma “sip-sip-sip-sip-sip...

Nidos cerca al suelo
Los copetones pueden considerarse “aves de lo bajo”: rara vez suben a las ramas más elevadas de los árboles y rara vez vuelan lejos o muy alto. Igualmente, el nido lo construyen muy cerca del suelo, en un arbusto o matorral denso, dentro de una matera o en otro sitio protegido. O incluso construyen el nido en el mismo suelo, sobre todo en pastizales altos. El nido tiene forma de taza y está construido con material vegetal y otras fibras secas. Dentro del nido ponen 2 o 3 huevos de color azulado con manchitas cafés. Los dos miembros de la pareja de copetones se encargan de criar a los polluelos.

Gorrión vs copetón
En muchos sentidos, el copetón es el equivalente ecológico del gorrión común del Viejo Mundo (Passer domesticus). Ambos son aves de plumaje sobrio que viven cerca al ser humano y se alimentan principalmente de semillas, migajas y algunos frutos e insectos. El copetón y el gorrión se desarrollaron en continentes distintos, siguiendo un estilo de vida similar. Lo que pocos saben es que la tierra de los copetones está siendo invadida, o ya lo fue, por los gorriones domésticos. Estas aves, introducidas en el sur de Suramérica por los inmigrantes europeos, se han expandido en forma explosiva por casi todo el continente, de manera tal que ya son muy pocas las áreas donde aún no han llegado. En los países donde ha ingresado, el gorrión ha desplazado parcialmente al copetón, pues es más fuerte y agresivo, por lo que lo aventaja con facilidad.

La mayor parte de Colombia se encuentra aún libre de gorriones, pero es sólo cuestión de poco tiempo (unos años o décadas) para que sea invadida por completo: en 1979 se detectaron las primeras bandadas de gorriones en el departamento del Valle del Cauca, procedentes, aparentemente, de Ecuador o Perú, donde la especie ya se encuentra establecida. Aunque el copetón ha mostrado ser resistente y es poco probable que desaparezca, es posible que, con la llegada del gorrión común, su época dorada se esté acercando a su fin.
 

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Image 

 
 
© 2014 OpEPA · Calle 70 A # 13-18 · Teléfono +57 (1) 235 7577 · Bogotá D.C. · Colombia · Sur América