InicioFotosContáctenosLoginEnglish
SOBRE OpEPAEDUCACIÓNCURSOSPARTICIPANIÑOSCOLOMBIA NATURAL
Las ranas de Colombia Imprimir E-Mail
Colombia es el país más rico en especies de ranas y sapos del mundo. Estos animales, en una enorme variedad de formas, tamaños y colores se encuentran en todos los climas: todos hemos visto alguna vez una rana...con todo ¿qué tanto conocemos los detalles de su vida?

La increíble diversidad de anfibios
Image

733 especies, esta es la increíble cifra de anfibios de Colombia. La mayor parte de estos corresponden a ranas y sapos, junto con unas pocas salamandras y cecilias (animales parecidos a una lombriz de tierra). Hace tan sólo 40 años no se conocía esta diversidad (el número de especies de anfibios registrados en 1970 sólo se aproximaba a las 300 especies). Colombia ha resultado ser una auténtica mina de oro para los estudiosos de las ranas. Tras investigaciones cuidadosas que se han venido realizando en los últimos 30 años, se han venido descubriendo cada año decenas de nuevas especies. Puede afirmarse que ningún grupo de vertebrados terrestres es tan desconocido en Colombia como los anfibios. La mayor parte de los hallazgos se han hecho en las cordilleras andinas, donde muchas especies parecen tener limitada su distribución a una sola montaña o pequeña cuenca. Esto, sumado a la fragilidad general de los anfibios (por su piel permeable), los vuelve muy susceptibles a la extinción cuando un bosque es entresacado o talado por completo.

Reptiles en el calor, ranas en el frío
Los anfibios y reptiles son grupos de animales emparentados en su origen. Ambos comprenden animales de "sangre fría". Con todo, cada uno de estos grupos ha mostrado adaptaciones bastante diferentes en el medio ambiente de los trópicos. Los reptiles han conquistado las zonas bajas calientes, cosa que también han hecho las ranas, pero, por su piel impermeable, han sido mucho más exitosos que los anfibios en su adaptación a la vida en zonas áridas. Pero son pocos los lagartos y serpientes que pueden vivir en las partes altas y frías de las montañas y ningún cocodrilo o tortuga ha logrado adaptarse a este hábitat. En cambio las ranas muestran su mayor diversificación precisamente en ambientes montanos: un 60% de los anfibios del país viven en las cordilleras. Aparentemente, los mecanismos de adaptación de los anfibios han funcionado mucho mejor que los de los reptiles en los climas fríos.

Ranas que nacen en tierra
Cuando pensamos en las ranas y en su vida, solemos imaginarlas nadando en un pantano o lago. Pero son muchísimas las ranas que viven alejadas del agua. Uno de los grupos más grandes de ranas está formado por las Eleutherodactylus.
Image
Éstas viven en bosques húmedos, entre la hojarasca, musgos y debajo de piedras. Han desarrollado un modo de vida muy singular, volviéndose completamente terrestres. Ni siquiera se reproducen en el agua. En lugar de ello, estas ranas ponen sus huevos en un sitio húmedo y protegido, como puede ser debajo de un tronco o una piedra. El embrión se desarrolla por completo dentro del huevo y, después de un largo período de incubación, nacen ranitas perfectamente formadas, sin pasar por la etapa de renacuajo.

Las ranas venenosas
Las más coloridas de las ranas son las vistosas ranas venenosas, con sus diversas combinaciones de negro, rojo, amarillo, verde y/o azul. Estas ranas no atacan como una serpiente, inyectando el veneno. En lugar de esto, es su piel la que lo exuda y sólo son peligrosas para un depredador que intente comerlas o en el caso de que una persona imprudente las toque y el veneno pueda penetrar en su cuerpo por las mucosas o a través de una herida en su piel. Los vivos colores de estas ranas actúan como una señal de advertencia: le avisan a otros animales de lo peligrosas que son y estos, reconociendo por instinto o experiencia esta señal, las dejan en paz.
 

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Image 

 
 
© 2017 OpEPA · Calle 70 A # 13-18 · Teléfono +57 (1) 235 7577 · Bogotá D.C. · Colombia · Sur América