InicioFotosContáctenosLoginEnglish
SOBRE OpEPAEDUCACIÓNCURSOSPARTICIPANIÑOSCOLOMBIA NATURAL
Las palmas Imprimir E-Mail
Estas elegantes plantas conforman una de las familias botánicas más fáciles de reconocer en el mundo. Su penacho de hojas divididas en segmentos, usualmente situado en el extremo de un largo tallo, puede ser identificado en forma visual por casi cualquier persona, incluso a gran distancia. Las palmas son, asimismo, una de las familias de plantas más útiles para el ser humano, brindándole toda clase de productos, desde alimento y bebida hasta materiales de construcción. Todo esto, sumado al aspecto tan ornamental que tienen estas plantas, hace que las palmas sean un grupo sin igual en el reino vegetal.

Palmas por toda Colombia
Image
Asaí (Euterpe precatoria)

Colombia es, junto con el Brasil, uno de los países más ricos en palmas en el mundo entero. Hasta el momento se han encontrado aquí alrededor de 260 especies. Aunque la diversidad de palmas es más notoria en zonas calientes y húmedas, las palmas están presentes en todos los climas, desde las selvas tropicales hasta los matorrales semiáridos, desde las tórridas llanuras hasta los fríos bosques andinos que tocan la zona paramuna por encima de 3000 metros sobre el nivel del mar. Y no sólo se ven en los bosques. Muchas especies son cultivadas en campos y ciudades, bien sea por sus frutos, bien como ornamentales. Entre estas palmas cultivadas podemos mencionar especies nativas de Colombia como las palmas de cera (Ceroxylon), el chontaduro (Bactris), el asaí (Euterpe), el moriche (Mauritia) y la palma de vino (Attalea). Entre las especies introducidas de otros países se cuentan, entre muchas otras, la palma africana (Elaeis), el cocotero (Cocos), la areca (Dypsis) y la palma real de Cuba (Roystonea).

Nutritivos frutos
Característicos de muchas palmas son sus frutos comestibles, nutritivos y ricos en grasa. Tal vez uno de los más conocidos sea el coco, fruto del cocotero. Éste es un fruto muy versátil y una especie clave para la supervivencia del ser humano en muchas islas y costas marinas, ya que le provee de bebida (agua de coco) y alimento (la pulpa del interior de la semilla). Además, de la pulpa del coco se extrae aceite y con éste se pueden hacer grasas sólidas, empleadas para la alimentación e industrias como la cosmética. En la región amazónica y en los Llanos Orientales, la palma de moriche o canangucha también ha sido considerada un árbol de la abundancia por los indígenas, ya que sus sabrosos frutos son un alimento muy importante, sea consumidos directamente o procesados para producir bebidas y aceite. En fin, en Colombia también son conocidos y apreciados como alimento los frutos del chontaduro, el asaí y la palma milpesos, entre muchos otras.

Tallos resistentes y hojas para tejer
Los troncos de las palmas, rectos y resistentes, son apreciados para elaborar construcciones. Por ejemplo, las palmas zancona (Socratea exorrhiza) y barrigona (Iriartea deltoidea) son muy usadas con este fin. Su tronco se corta en secciones y luego se las raja longitudinalmente. Con estas secciones del tronco se construyen pisos y paredes de casas y también se las usa como base para tejer hojas de otras especies de palmas para elaborar techos. De las hojas de muchas palmas se extraen fibras empleadas para hacer cordeles. Tal vez una de las mejores para este fin es el cumare o chambira (Astrocaryum aculeatum), con cuyas excelentes fibras se tejen hamacas, bolsos, manillas y otros objetos artesanales. En fin, para resumir la inmensa utilidad de las palmas en todos los campos (alimentos, construcción, artesanal, industrial, etc.), podemos retomar la frase que trae Pérez-Arbeláez en su famosa obra Plantas Útiles de Colombia: “Se puede decir que si en la flora del mundo se hallaran sólo las palmas y las gramíneas que conocemos, la humanidad hubiera vivido suficientemente abastecida. Pero la flora sería bastante monótona”.
 
El Árbol Nacional
Una palma, la palma de cera del Quindío (Ceroxylon quindiuense) ha sido declarada Árbol Nacional de Colombia. Esta palma ya era célebre en siglos pasados, cuando los naturalistas y viajeros que pasaban por la cordillera Central quedaban sorprendidos por las vastas poblaciones de altísimas palmas cuyos penachos se alzaban por encima de los bosques andinos. La palma de cera del Quindío ostenta dos récords en el mundo vegetal. Por un lado, es la palma más alta del mundo; normalmente alcanza unos 40 a 50 metros, aunque se han registrado ejemplares excepcionales de hasta 60 metros de altura. Por otro lado, es la palma que crece a mayor altura sobre el nivel del mar, alcanzando las frías elevaciones a 3200 metros en las cordilleras andinas.
 

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Image 

 
 
© 2017 OpEPA · Calle 70 A # 13-18 · Teléfono +57 (1) 235 7577 · Bogotá D.C. · Colombia · Sur América