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Los caimanes Imprimir E-Mail

Caimanes y cocodrilos

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Crocodylus intermedius - Copyright T. McNish

"Cocodrilo" es una palabra originada en el latín crocodilus, nombre que se empleó desde tiempos muy antiguos para designar a los gigantescos reptiles que habitaban el Nilo y otras regiones de África. Aún hoy en día, los científicos denominan a esta especie, la primera conocida por el hombre occidental, Crocodylus niloticus, el "cocodrilo del Nilo".

Aunque se suele pensar que en Colombia no hay cocodrilos, la verdad es que estos sí están presentes. Lo que sucede es que aquí no se emplea el nombre "cocodrilo", sino que se llama a estos animales "caimanes". Las dos especies que habitan en el país son el caimán del Magdalena (Crocodylus acutus) y el caimán llanero (Crocodylus intermedius). El nombre "caimán" no deja de producir una desafortunada confusión adicional, pues no es empleado para denominar a la babilla, siendo esta, desde el punto de vista de la nomenclatura científica, un auténtico caimán (su nombre científico es Caiman crocodilus).

Los animales más grandes de Suramérica
Si se nos pregunta cuál es el animal (no marino) más grande nativo de Suramérica, ¿en qué pensamos? ¿Un jaguar? ¿Un oso de anteojos? ¿Una danta? La verdad es que pocas personas pensarán en los caimanes, que son, hoy en día, los animales más voluminosos del continente. Naturalmente, sólo un caimán completamente adulto entra dentro de la categoría de "animal más grande del continente". Un animal así puede alcanzar hasta 7 m de longitud y un peso de 600 kilogramos, lo cual es más del doble que el peso de una danta (el mayor animal terrestre). En todo el mundo son casi los únicos reptiles que han conservado su posición cumbre en las cadenas tróficas, desde la época de los dinosaurios.

Hoy en día es poco común observar ejemplares realmente grandes. Un caimán puede tardar más de 100 años en alcanzar una talla espectacular y es muy difícil que cualquier ejemplar en las actuales circunstancias logre esto sin llamar la atención de la gente y ser matado en algún momento.

Cazadores y cazados
Al nacer, los pequeños caimanes son fuertemente custodiados por sus padres. Esto es importante, pues los pequeños "lagartos" son presa fácil para garzas, peces, nutrias y otros animales carnívoros. La dieta de los caimanes en estas tempranas edades está compuesta sobre todo de invertebrados (insectos, etc.) y pequeños peces. Al crecer, los papeles se invierten. Ahora son ellos los que constituyen una amenaza para garzas, peces carnívoros y mamíferos, que antes podían comérselos.

En muchas regiones, aparte del ser humano, sólo pueden considerarse enemigos de un caimán adulto el jaguar y las anacondas de gran tamaño. Pero incluso estos animales dudarían en atacar a un verdadero gigante veterano. Sólo los tiburones constituyen una amenaza real durante toda la vida para los caimanes que habitan junto al mar. En algunas regiones del Caribe era común que los grandes tiburones blancos atacaran y mataran a los caimanes cuando estos se aventuraban en mar abierto.

Caimanes en el Magdalena y el Amazonas
Cuando los primeros occidentales se aventuraron por el interior de Suramérica, usaron al río Magdalena como vía principal. Según consta en las crónicas de la Conquista, en aquel entonces este río bullía con cientos de grandes "lagartos", que se ordenaban en las playas para asolearse. Eran animales enormes y la navegación en una canoa de remos sin duda era toda una peligrosa aventura! Otro de los lugares con mayor densidad de caimanes era el río Amazonas. Henry Bates, naturalista que exploró el río hacia el siglo XIX, cuenta que observó a los caimanes negros (Melanosuchus niger) en los remansos de los afluentes del Amazonas y en las lagunas, tan amontonados, que cuando se movían producían un ruido áspero como el de una "cota de mallas" a causa del roce de un ejemplar con el otro. Estas son escenas del pasado que hoy ya no se repiten prácticamente en ningún lado, debido a la cacería despiadada que ha exterminado la gran fauna de los ríos.

 

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