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Las Asteráceas Imprimir E-Mail
Las Asteráceas, también conocidas como Compuestas, son una de las familias botánicas más diversas del mundo y son muy fáciles de hallar por todas partes y en todos los climas. Estas plantas presentan una serie de características únicas, algunas de las cuales se presentan a continuación.

Las mayores familias de plantas
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Capítulos de Verbesina

Con alrededor de 23.000 especies conocidas, las Asteráceas son una de las dos mayores familias de plantas en el mundo. Sólo las orquídeas rivalizan con ellas en diversidad, con sus 22.000 especies aceptadas hasta el momento y muchas más que se descubren cada año. La familia de las Asteráceas incluye muchas plantas bien conocidas, como los girasoles, las margaritas, las lechugas, las manzanillas, los cardos y alcachofas, las dalias, los frailejones y los arbolocos. A nivel mundial, las Asteráceas están más diversificadas en zonas abiertas y algo secas y la mayor parte de sus especies son hierbas. Sin embargo, especies de la familia pueden hallarse en todos los climas y elevaciones, desde la tundra cercana a los polos hasta las húmedas y calientes selvas tropicales, desde las llanuras desérticas hasta las altas montañas justo en el límite de las nieves perpetuas. Definitivamente, las Asteráceas se encuentran por todas partes.

Las “flores” compuestas de flores
Como se vio arriba, las Asteráceas son una familia diversa que incluye plantas de todas las formas y tamaños. La mayor parte son hierbas de distintos tipos, pero también hay muchos arbustos, trepadoras y árboles. Las hojas de algunas pueden ser pequeñitas, finamente divididas o incluso como agujas de pino, mientras que otras tienen hojas anchas, grandes y peludas. Lo que mantiene unida a la familia y la hace inconfundible es su inflorescencia tan particular. Ésta, bien representada por un girasol o una margarita, parece una única flor si se la mira superficialmente. Pero vista en detalle, esta única “flor” resulta estar compuesta de decenas o incluso centenares de diminutas flores. Así es; ¡un girasol no es una flor, son cientos de ellas! Y por esto la flor del girasol no califica como una de las más grandes, más bien sus auténticas flores son siempre muy pequeñas. Incluso los “pétalos” que rodean una cabezuela de margarita o de girasol, son tan sólo flores modificadas y aplanadas. Cada “pétalo” es una flor. El nombre técnico de esta inflorescencia de las Asteráceas es “capítulo”. Y, por tener estos capítulos compuestos de múltiples flores, las Asteráceas también han sido conocidas como Compuestas.

Hierbas por todas partes, árboles en las montañas
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Romero de páramo (Diplostephum)

En Colombia resulta interesante observar la distribución de los diferentes tipos de Asteráceas en todos los climas. La familia está particularmente diversificada en los Andes e incluye centenares de especies endémicas de regiones muy pequeñas, sobre todo en las partes más altas de las montañas. En todos los climas se observan muchas hierbas y arbustos de la familia creciendo como malezas en sitios abiertos y a orillas de los caminos. Sin embargo, es curioso observar que en climas calientes hay muy pocas Asteráceas que alcancen la talla de un árbol. En cambio, en las elevadas vertientes andinas crecen varias grandes Asteráceas leñosas, pertenecientes a géneros como Verbesina (camargos), Montanoa (pauches), Smallanthus (arbolocos), Critoniopsis (almanegras) y Diplostephium (romeros de páramo). En los páramos, los frailejones (Espeletiinae) pueden alcanzar, asimismo, tallas considerables; La Espeletia uribei, de la región del páramo de Chingaza puede llegar a 12 metros de altura y Libanothamnus neriifolius de la Sierra Nevada de Santa Marta y los Andes en la frontera con Venezuela, alcanza unos 15 metros.

Las Asteráceas medicinales
Muchas Asteráceas son empleadas como medicinales, siendo éste uno de los mayores usos que se da a las especies de la familia. Entre algunas Asteráceas medicinales muy conocidas, podemos mencionar las caléndulas, manzanillas, altamisas, el árnica y la echinácea. De todas formas, no sobra ser prudente en el uso medicinal de las Asteráceas, ya que estas plantas tienen compuestos químicos particulares, algunos de los cuales resultan tóxicos si son ingeridos. Un ejemplo bien conocido son las intoxicaciones, a veces fatales, que han ocurrido al tomar infusiones de Senecio formosus (“árnica”). El ganado también resulta frecuentemente intoxicado al consumir otra especie de este mismo género, la Senecio madagascariensis, introducida a Colombia hace un par de décadas y que es cada vez más común en los potreros de clima frío.
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Otra Asterácea - El diente de león

 

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