Alcaparro - Senna viarum
El árbol amarillo
El alcaparro es uno de los árboles con floración más atractiva en los climas fríos. En ciertas temporadas del año se cubre con brillantes flores amarillas, que lo vuelven visible desde muy lejos. En los alrededores de Bogotá no crece silvestre, sin embargo se lo cultiva con mucha frecuencia. En los jardines donde crece, ante una mirada superficial, el alcaparro puede confundirse con el chicalá (Tecoma stans). Sin embargo, este último árbol tiene flores en forma de trompeta, mientras que las del alcaparro son más cortas, con los pétalos separados.

Polen y abejas
Si uno se acerca a un alcaparro en flor durante las horas soleadas del día, podrá escuchar los erráticos y veloces zumbidos de las abejas que lo visitan. Estas abejas no van en búsqueda de néctar, ya que las flores del alcaparro no producen este líquido azucarado. En lugar de éste, las abejas recogen polen, el cual obtienen posándose sobre los estambres y haciendo vibrar muy rápido sus alas, para sacudirlo fuera.

Árbol rápido, vida corta
Como planta cultivada, el alcaparro es un árbol bastante exigente en sus requerimientos de suelo y humedad. Para que tenga un adecuado desarrollo, hay que plantarlo en tierra negra, fértil y profunda. Además requiere que el sitio sea húmedo, bien iluminado y que no esté sujeto a la influencia de heladas. Si estos requisitos se dan, crece muy veloz y pronto florece. Al igual que muchas especies de árboles de rápido crecimiento, el alcaparro no es una especie muy longeva, ya que sólo vive algunas décadas.
 
Ficha técnica
 
CLASIFICACIÓN Y NOMBRES
Familia: Fabaceae
Nombre científico: Senna viarum (Little) H.S. Irwin & Barneby
Sinónimos: Cassia viarum Little, Chamaesenna velutina Britton & Killip

DIMENSIONES
Altura máxima reportada: 15 m
Diámetro máximo del tronco a la altura del pecho: 25 cm
 
FAUNA ASOCIADA
•    Las hojas son consumidas por las orugas de la mariposa Eurema salome.
•    Flores visitadas por abejas silvestres (Apidae), que recogen su polen.

DISTRIBUCIÓN
Nativa de los Andes de Ecuador y extremo sur de Colombia; introducida y cultivada en la cordillera Oriental de Colombia. Se desarrolla entre 1900 y 2900 m.

ESTADO DE CONSERVACIÓN
No se la considera una especie amenazada.

USOS
Árbol ornamental muy atractivo por sus vistosas flores amarillas.